Un reciente estudio sugiere que los probióticos diarios pueden beneficiar no solo la salud digestiva, sino también la salud mental, especialmente en adultos mayores con depresión moderada.

El ensayo, publicado en la revista de la Sociedad Estadounidense de Geriatría, involucró a 58 participantes mayores de 60 años, quienes continuaron su tratamiento antidepresivo mientras agregaban un suplemento probiótico o un placebo a su rutina. Los resultados mostraron mejoras más significativas en aquellos que recibieron probióticos.

Los investigadores no solo recopilaron datos sobre el bienestar subjetivo de los participantes, sino que también utilizaron escalas de calificación y analizaron marcadores biológicos relacionados con la salud mental y la composición de la microbiota intestinal.

Aunque ambos grupos mostraron mejoras, los que tomaron probióticos presentaron una reducción mayor en los síntomas de depresión y ansiedad, lo que sugiere un posible efecto complementario al tratamiento antidepresivo estándar.

Probióticos como complemento

Profesionales como Brian Lutz, director clínico de Blume Behavioral Health, consultado por Newsweek, advierten sobre la importancia de no reemplazar el tratamiento estándar por probióticos, sino considerarlos como un complemento. Lutz enfatiza que es esencial que se aborde esta nueva información de manera cautelosa.

“Los pacientes con ansiedad y depresión buscan tratamientos económicos y con bajo estigma; por lo tanto, los probióticos representan una opción potencial para ellos. Este es un tema importante; sin embargo, es fundamental que el médico aborde esta investigación con cautela. Existe el riesgo de que los pacientes, con la esperanza de obtener resultados positivos, decidan retrasar o restar importancia a su tratamiento actual basado en la evidencia con tal de probar los probióticos”, afirmó.

Los investigadores planean realizar un ensayo clínico más amplio para confirmar estos hallazgos. Según los autores, estos resultados iniciales justifican una mayor investigación en esta área, con el objetivo de integrar los probióticos en soluciones de atención médica accesibles.

“Los resultados de nuestro estudio son novedosos y, debido a los hallazgos alentadores, ahora estamos planeando un ensayo clínico de seguimiento a mayor escala”, dijo el Dr. Saibal Das, coautor correspondiente del Consejo Indio de Investigación Médica – Instituto Nacional de Investigación en Infecciones Bacterianas, en Calcuta.

Probióticos más efectivos para la salud mental

Las cepas de probióticos más estudiadas y con mayor evidencia para beneficios en salud mental pertenecen principalmente a los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium, especialmente formulaciones multicepa que incluyen especies como Bifidobacterium longum, B. infantis, B. breve, Lactobacillus rhamnosus, L. helveticus y L. plantarum.

Qué son y por qué importan

  • Los “psicobióticos” son probióticos que, ingeridos en cantidades adecuadas, pueden influir en el eje intestino–cerebro y modular el ánimo, la ansiedad y algunos síntomas depresivos mediante vías neuroendocrinas, inmunitarias y nerviosas (por ejemplo, el nervio vago).
  • La evidencia clínica es prometedora, pero aún parcial: revisiones y metaanálisis muestran efectos modestos sobre depresión y ansiedad; los resultados suelen ser mejores cuando los probióticos se usan como terapia adyuvante o en formulaciones que combinan cepas y prebióticos (simbióticos).

Cepas con más respaldo y sus efectos reportados

  • Bifidobacterium longum / B. infantis: asociadas a reducción de ansiedad y algunos síntomas depresivos, aumento de triptófano y modulación de GABA/serotonina.
  • Lactobacillus rhamnosus: reducción de hormonas del estrés y efectos ansiolíticos en estudios preclínicos y algunos ensayos humanos.
  • Lactobacillus helveticus (a menudo en combinación con Bifidobacterium): beneficios en memoria relacionada con estrés y mejora de marcadores de bienestar emocional.
  • Bifidobacterium breve y B. bifidum: aparecen en combinaciones eficaces y pueden potenciar otras bifidobacterias y lactobacilos.
  • Otras especies citadas: L. plantarum, L. reuteri, L. casei (shirota) y Saccharomyces boulardii muestran efectos específicos en estudios puntuales.